Me canso de ser hombre
A veces me canso de ser hombre,
Y esquivo la risa y envidio las plantas. Y se me encoge el alma.
La brisa del verano me acaricia con sus manos de mujer.
Y yo me canso de cansarme de ser hombre.
Remueve mi pensar lo que me dejó tu mirada,
Aquel triste día, tan frío y tan gris; tan hecho a mi medida.
Las calles solitarias me aceptan a escondidas,
Y yo, como un ladrón, vivo por ti, y no por tu vida.
A veces, cuando me canso de ser hombre,
Miro las gaviotas y me alcanzan sus sueños infinitos.
Y me canso de estar vivo, y detesto hasta mi nombre.
No es igual abrir senderos, que velar por los caminos.
Tan despierto estoy ahora, que disfruto las esquinas,
Y me canso, ya lo ves, de verdades de mentira.
Y me canso de ser hombre, como el verano odia el frío;
Me canso de alegrías y murmuro igual que el hambre.
Son las risas instintivas, que acicala mi propio ego;
Que se cansa de mi mismo, y respira entrecortado o no respira.



